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miércoles, 29 de octubre de 2008

¿Cómo hacerte responsable?

Acepta que cometiste el error, o los errores. No busques culpables, ni dentro ni fuera de ti. Independientemente del por qué de tu actitud, tú eres la persona que ha errado, y no hay más responsables en ello. Ni tu familia, ni tus amigos, ni la sociedad, ni aquellas personas que crees que te empujaron a ello son responsables, ni culpables de tus actos. Solo tú lo eres. Y eso te capacita para cambiarlo y reaccionar.

Admite que no eres perfecta, que eres humana, que cometes errores, y que eso no esta mal. Esta es la parte del perdón. Ya sabemos que todo el mundo comete errores, pero aplicarlo a nosotras mismas sin criticarnos es lo difícil. Errar es necesario para aprender y evolucionar, y por tanto el conjunto es bueno, y no malo como siempre se nos ha hecho creer desde niñas. Convéncete de ello.

3º Si tu error implica a otras personas, pídeles disculpas por haberles hecho sentir dolor ante tus errores. El que se sientan bien o mal ya no depende de ti, pero si que sepan que no era tu intención herirles. Si el error ha recaído sobre ti, pídete disculpas a ti misma.

Hazte responsable del hecho. Deja abandonada por completo la culpa y pon todo lo que esté en tu mano para recomponer, arreglar, paliar, disminuir las consecuencias de tu error.

Recapacita sobre lo que ha ocurrido, cuando cometiste el error, que te llevo a ello, y aprende sobre todo esto, para intentar no volver a cometerlo en el futuro. Y si lo vuelves a cometer, te sera mas fácil solucionar la situación.

FUENTE: http://pensamientosdecaramelo.blogspot.com/

No somos culpables, pero sí responsables


La culpa arrastra hacia el propio castigo, e impide que seamos conscientes de las posibilidades de reacción ante nuestro propio error. La culpa no nos deja pensar mas allá del error, encontrar soluciones, o aprender sobre él para no volver a repetirlo.

La culpa paraliza.

Ambos son necesarios, pero en la situación correcta.
La culpa es necesaria para darnos cuenta de que hemos actuado mal, pero no debe ir mas allá, pues entonces aparece la paralización, impidiendo que actuemos de una u otra forma. Cuando tomamos consciencia de que hemos actuado de forma incorrecta, debemos dar paso a al responsabilidad. La culpa ya ha hecho su función, y mas allá de eso no puede más que perjudicar.

FUENTE: http://pensamientosdecaramelo.blogspot.com/